Romance del mar y el navío


 
 

Cruza la tarde una estela,
la nave flota cansina,
el agua espera paciente.

Un barco, un navío,
un buque de guerra
que regresa de sus luchas.

Un mar, un océano,
un abismo de agua
calma tras las tormentas.

Sobre las viejas cicatrices,
marcas de guerras pasadas,
la caricia suave de la ola nueva.

Sobre la yerma espuma
de un mar sin barcos, ni peces,
la caricia cálida de la madera.

El agua solitaria se puebla,
el barco depone sus armas,
cae el ancla a la mar y la completa.

Pulso


  …
El músculo se contrae

la sangre sale de él

como una pequeña ola,

dilata todo a su paso,

recorre los vasos.

La aorta se abre,

la presión se acelera,

la onda se expande

y pasa bajo los dedos

que buscan el signo.

Hay pulso, hay vida.

Calma Chicha


 
Viene llegando,
entra una bocanada de olor a iodo por la ventana,
cerca de ella algunas moscas levitan bajo el techo.
La cortina de voile levanta vuelo.
Desde el puerto llega un rumor de barcos oxidados
y de semana que llega a su fin.
El aire húmedo que huele a tierra mojada,
me cuenta que lejos llueve
y el golpeteo de gotas sobre el alféizar de la ventana,
me dice que cerca también llueve.
El tortugo se esconde bajo su roca preferida,
el calor me da un respiro
y agradecida estiro la mano fuera,
para sentir este bautismo
que envía el cielo.

Anoche


  …

Anoche,
mis manos cómplices
llenaron el hueco
de tu cuerpo ausente
para tenerte
sin tenerte.



















.

Vuelo

Comienzan levemente
apenas despegados
elevados sutilmente
remontan, suben
se aceleran escalando
van tomando distancia
y avanzan en ascenso
hasta alzar el vuelo
todos mis sentidos
bajo tus manos.

Detenimiento


 
Se detuvo,
la mota de polvo caía
iluminada por un haz de luz
que se colaba por la ventana
en la tarde calurosa
y quedó inmovil
a metros de suelo.

Se detuvo,
la ola en la playa
cubría calma la arena húmeda
espumosa y salada
con su vaiven eterno
y no regresó jamás
al mar que esperaba.

Se detuvo,
el tronco rugoso
caía pesado, rasgado en su base
talado por la sierra
en el monte sombreado
y quedó suspendido
en falso equilibrio.

Se detuvo,
en el otro hemisferio
el copo de nieve del invierno extremo
humedo y helado
flotaba en el aire
y congeló su viaje
de leve cristal.

Tu boca,
recorrió el camino
entre mi frente y mi pecho
yendo lenta y húmeda
desde el cenit al centro
y se detuvo,
el mundo en tu beso.

Conciencia sin ciencia.


Cada neurona conectada a la siguiente
Cada arteria y ramificaciones divergentes
Sinapsis prefecta, impulsos eléctricos
Corriendo fluidos por todo mi cuerpo

Los corpúsculos de Meissner ya dispuestos
El tímpano elástico que capta el silencio
Las pupilas constreñidas, dilatadas
Las papilas de mi lengua desplegadas

Tacto, gusto, oído, olfato, vista
mecanismos fisiológicos de la percepción
No explica esta lección de anatomía
Por qué tus caricias nublan mi razón

Red de tejidos de tipo ectodérmico
Sistemas perfectos nervioso y vascular
No explican las lecciones y los términos
Que aún sin tocarme me hagas temblar.