El abrazo temprano en la mañana
me devuelve del sueño a tu tibieza
resucito sin prisa entre tus ramas
me armo como un puzzle pieza a pieza
El abrazo apurado al mediodía
despeina mi rutina y mis urgencias
me rescata del tedio y la neblina
envuelve mi cerebro en dulce amnesia
El abrazo paciente que atardece
camina lentamente a mi costado
me eleva del asfalto, sube y crece
transforma cada piedra en un milagro
El abrazo que es fuego de mis noches
activa mis instintos, mis sentidos
navego tu tormenta en cada roce
fundiendo tu elemento con el mío.
