Sueño verde


Sobre una cama verde
la sierra duerme la siesta
la tarde pasa y se pierde
entre el monte y la maleza.

Mitad roca, mitad barro
su cuerpo de curvas frescas
lo rrecorren dos caballos
cuatro ciervos, diez ovejas.

El monte oculta gruñidos
el mar cercano se agita
los gorriones en sus nidos
bajo sus plumas la vida.

Perdidas entre las lomas
cinco casas, roja teja.
Perdida entre tu belleza
mi mirada que se aleja.

Huele a humus y a lavanda
huele a leña y a canela
mi niñez adormecida
se despierta entre leyendas.

Miro de lejos la sierra
que despierta de su siesta
quién fuera flor de agua quieta
quién fuera verde quimera.

Pueblo con mar (zambita)


  …
Salgo,
camisa al viento
cabello suelto
buscando sol.
Tengo
el rumbo incierto
pero yo siempre
sé dónde voy.

Este
es mi camino
sendero limpio
por florecer.
Miro
la mar amable
que eleva olas
para mi bien.

La brisa vuela y revuela
El sol me entibia la piel
Tu amor me eleva y me lleva
desde mi hueco hasta la miel.

Cada
árbol robusto
es mi parada
sombra y canción.
Juego
con tu presencia
que desde lejos
va a donde voy.

Dentro
de mis dos labios
sabe a cerezas
fresa y cereal.
Dentro
de mis dos manos
llevo caricias
de tu costal.

La lluvia llega sedosa
riega las gotas de sal.
Y el hueco huele a tu arena
yodo y salitre, lluvia de mar.

Del Desvelo al Sueño

 …
 Vuelvo en mi como de un desmayo
la alerta activada, la boca de paja
oigo el silencio y es un gran manto
el cuerpo inerme, la mente nublada.

Van apareciendo como desde lejos
tic tacs y crujidos, sombras y siluetas
vuelvo a ser un ser, voy llenando el hueco
y un mundo animado baila en mi cabeza.

Quiero abandonarlo, quiero ser del sueño
no quiero vigilias, no quiero desvelos
para no inquietarme lucho con mi cuerpo
para no mirar me hundo en los recuerdos.

El miedo a las luces se va diluyendo
un duende y Morfeo me llevan con ellos
y la mente calma va entrando en su velo
cuando me abandono del desvelo al sueño

De paso

  …
De paso,
llego una fresca mañana
pongo flor en tu jarrones
sacudo las telarañas
desordeno tus rincones.
Llego yo con mis maletas
llenas de ganas y abrazos
invado cada faceta
lleno estantes, huecos, trastos.

De paso,
en gitana procesión
vamos yendo, abajo, arriba
cual polvorienta carreta
que acarrea nuestras vidas.
Llegas con bombos y trovas
marcando tierra privada
abro mis puertas y glorias
gozo de buenas y malas.

De paso,
no tenemos sitio alguno
y todos los sitios son nuestros
no tenemos tierra arada
pero florecen los suelos
vamos de tu hueco al mío
del silencio a la tormenta
vamos del calor al frío
vamos de paso y de vuelta.