Gracias a la brisa


La brisa entró por la ventana,
invadió la habitación vacía,
desordenó los papeles apilados,
barrió el polvo sobre los muebles,
elevó los pesados cortinados
y permitió que se colara el sol
a través de los vidrios empañados.
La brisa entró a la habitación,
refrescó el aire con aromas nuevos
y la habitación sintiendo tal frescura
abrió sus puertas de par en par, agradecida.