Alerta de tráfico

La cabeza es una autopista en hora pico,
las ideas montadas en sus descapotables
han emprendido su loca carrera a ninguna parte,
giran y giran por puentes, túneles y cruces peatonales,
vagan y vagan por el cemento que arde bajo el motor.
La cabeza es una autopista en hora pico,
cada dato de la realidad se sube a un bus destartalado,
cada rostro que me mira es un cartel señalizador
que indica curvas, repechos, desvíos y zonas en obra,
cada voz es un cláxon sonándome en la espalda.
La cabeza es una autopista en hora pico,
me asomo al camino para cruzar entre el tráfico,
pero pasan los deberes en sus motos apocalípticas,
el humo del escape de los camiones llenos de incógnitas
se mezcla con el aceite de los motores de mis temores.
La cabeza es una autopista en hora pico,
las esperas y desganos detonan semáforos tricolores
los cansancios y contradicciones bajan las barreras en los cruces,
los reproches y preguntas llenan de grietas el asfalto empapado
y el cielo encapotado no da tregua a tanto barro.
La cabeza es una autopista en hora pico,
pero llevo GPS incorporado,
tu imagen, tu caricia y un milagro,
me van recalculando los atajos,
al aire fresco de un mar calmo.