Don de girar
las aspas del molino
que se dejan impulsar
por los vientos hacia el mar.
Don de girar
las agujas del reloj
que marchan sin descanso
en su noria de cristal.
Don de girar
la luna luna plateada
que vigila incansable
nuestra suerte terrenal.
Don de girar
mi pensar ilusionado
sobrevolando tu suerte
desde este confín austral.