Insomnio




El sueño calmo, reconfortante
ese que aplaca y descansa,
el velo de paz que cubre el cuerpo leve
huyó por la ventana semiabierta.

Quizá el paso de un gato errante
quizá el vuelo de un duende alado
puso fin al tiempo de Morfeo
condenándome al desvelo antes de tiempo.

Los ojos se abren irreverentes
la razón comienza su derrotero
los mecanismos de la vigilia se disparan
y soy un alma en pena en nuestro templo.

La madrugada transcurre lentamente
los sonidos y las sombras me rodean
despierta vuelvo a estar en esta noche
buscando en el insomnio tu consuelo.