|
…
|
Cuando te extraña mi boca es porque hay besos de fruta buscando el cuenco de roble de tus labios que la evocan. Cuando te extrañan mis hombros es porque hay sueños de árbol buscando servir de apoyo y de sombra a tu descanso. Cuando te extrañan mis manos es porque hay tactos de pluma buscando rozar tus ganas y el ansia de tus llanuras. |
