|
…
|
Brota la semilla, sumida en la oscura sepultura la tierra se abre para recibir la lluvia. Se ablanda la coraza, se humedece y el núcleo deseoso de vida desgarra la cubierta y se libera. Temerosa, avanza hacia la vida guiada por la fugaz promesa del calor, de la luz y de la posible flor. |
