Tú, después de la lluvia


 




Como cuchillos
el viento y la lluvia
fríos, feroces, inhóspitos
se cuelan bajo mi ropa,
penetran la fibra,
ultrajan la piel.
Como mantas
tus manos y brazos
cálidos, gratos, complacientes
retiran la húmeda ropa,
recorren el cuerpo,
confortan la piel.