He pensado declarar ante un multitudinario público mi amor por vos, eterno e incondicional.
También pensé en gritar a los cuatro vientos toda esta necesidad de tus manos, que anega mi aliento y apremia mi carne.
Me figuré inmensamente inspirador correr por las calles portando un estandarte con tu nombre encerrado en un corazón.
Pero todos estos esfuerzos serían en vano; vos no estás entre mi multitudinario público que se compone de mi perro y un par de cigarrillos. Tres de los cuatro vientos no soplan en tu dirección y el que lo hace, se niega a llevar mi voz tan lejos. No puedo correr por las calles, inundadas por la lluvia y para colmo, no tengo ni un carbón con qué pintarte un corazón.
Pese a estos inoportunos contratiempos de último momento sigo arrojando botellas con mensajes en las playas, haciendo volar palomas mensajeras por los cielos, enviando señales de humo desde mi chimenea, escribiendo en las puertas de los baños en los bares, pintando graffitis en los muros de la ciudad y dejando cartas en los buzones, a ninguna dirección.
También pensé en gritar a los cuatro vientos toda esta necesidad de tus manos, que anega mi aliento y apremia mi carne.
Me figuré inmensamente inspirador correr por las calles portando un estandarte con tu nombre encerrado en un corazón.
Pero todos estos esfuerzos serían en vano; vos no estás entre mi multitudinario público que se compone de mi perro y un par de cigarrillos. Tres de los cuatro vientos no soplan en tu dirección y el que lo hace, se niega a llevar mi voz tan lejos. No puedo correr por las calles, inundadas por la lluvia y para colmo, no tengo ni un carbón con qué pintarte un corazón.
Pese a estos inoportunos contratiempos de último momento sigo arrojando botellas con mensajes en las playas, haciendo volar palomas mensajeras por los cielos, enviando señales de humo desde mi chimenea, escribiendo en las puertas de los baños en los bares, pintando graffitis en los muros de la ciudad y dejando cartas en los buzones, a ninguna dirección.